3.11.08

Fotos, carnéts, escrituras, contratos, facturas,… de todo ha salido en la reciente reforma de mi casa. La he heredado porque como dice la reina, los comunistas somos muy revolucionarios pero no renunciamos al derecho de herencia que tanto criticamos a la sangre real. Me he quedado con la casa en la que vivo desde que tengo 2 años... La casa donde he crecido, desde la que he ido al colegio y a la universidad. Donde han entrado mujeres para quedarse que nunca van a volver, hombres que no espero que vuelvan y otros que tienen llave de ella y espero que la usen. En esa casa habitan recuerdos imborrables en cada baldosa de terrazo ahora tapado. Se han gastado bailando de alegría y se han lavado con lágrimas de pena. Ahora la casa no recuerda nada a lo que era hace meses. Suelos y pinturas le han dado un aspecto hermoso y funcional donde se podrá volver a reír y a llorar. Bailar, cantar, beber y dormir. Leer y hablar, amar, escribir… En fin. No soy de mucha exposición pública aunque algunos crean lo contrario. Este post es una excusa para darle las gracias a los que vinieron a doblar el lomo sin pedir favores por ello y voy a poner sus nombres aquí.

Se que Hanibal Smith de Canarias hubiera venido si viviera cerca y Luís Ponce también.

Los que vivían cerca y se acercaron fueron:

Evi Calderón, Puri Calderón, Marisa Calderón, Emilio Espadas, Iván Montero, Raúl Soto, Mariano Del Cura, Ignacio Luzuriaga, Tony Kuratti, Juanlu Álvarez Romero, Alejandro García y Silvia Vivas. Todos ellos me tendrán a su lado cuando yo les haga falta. Todos ellos son de los que hacen las cosas como si no costara trabajo y esfuerzo. No piden nada a cambio y no tienen prisa para terminar. Mi tía Paquita me dijo ayer que así se ven los amigos de verdad. Aunque ahora tengo pruebas físicas, he de decir que ya sabía que eran estos.

Pensaba hacer una fiesta de inauguración. Una de esas donde un salón se llena de gente que incluso no conoces, con un disquito para bailar y una mesa con vasos y botellas de ginebra, güisqui y ron, para que la afición se eche un peloti o un chispacito.

Mirándolo bien, no creo que heredar algo de alguien a quien querías mucho y ya no esta, sea un merito para celebrar. Me gusta más que vengan sin pretextos. Para vernos porque si a charlar. Beber y reír es connatural a juntarme con cualquier nombre de los que he citado. Además las fiestas caseras me repelen y me parecen de fatuos que necesitan excusas para verse y farlopa para alegrarse. Eso si. Espero reunir a todos esos nombres y escribir sus nombres en el pilar de las pizarras, hacernos una foto y ponerla en una pared de la casa nueva. La casa que guarda tantos recuerdos y que empieza a soportar un tiempo nuevo.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Allí iremos a echar unas birras con el tio Valen, la tía Silvia y la preciosa Frida. Besos a todos

Raúl (no recuerdo mi mote informático, empieza mi alzheimer)

kuratti dijo...

Unos chispacillos como quien no quiere la cosa con mi hermano Chinato, y también unos pitillos soviéticos de verdad!!!!!

Enigmático e hipnótico dijo...

Amen