19.1.08

Es inevitable a la hora de sentarse a escribir aquí, pensar minimamente en quien te lee. Ya he dicho alguna vez lo sumamente pretencioso, indiscreto e imprudente que es la idea de manejar un blog propio. Para empezar la misma idea de tener uno, parte del supuesto de que tienes algo que decir y que eso, importa a alguien. No hace falta que nadie me convenza de mi supuesto talento para tener uno. Escribo porque quiero sin tener ninguna razón para hacerlo, más que a veces poner algún vídeo que si me gusta compartir, como te gusta hacer llegar a los demás las cosas que a ti te importan y que disfrutas. Alguna vez escribí para alguien. Directamente. Saltándome mi pudor y su intimidad, deje en público su vida y mi poco tino con el único fin de gustar. No me arrepiento y creo que lo volvería ha hacer. Entonces tenía un motivo, llámese ilusión.
La inmensa mayoría de los blogs que existen son patéticos. Frustrados. Inocuos. Los que yo tengo enlazados me parecen sin embargo buenos, de talento, que informan, que divierten y aportan algo de entretenimiento a veces sublime. Arte es una palabra demasiado cara y ya sabemos a como esta el cuarto de palabra en su sitio. Las mías son las más baratas del mercado. Carentes de ingenio van a quedar quietas por un tiempo en sus pantallas. Las voy a retener en un cuarto amarillo y van a salir solo en otros blogs. En los de mis amigos enlazados en la columna de la izquierda. No quiere decir esto que no vuelva a escribir en este, su blog. Nadie esta a salvo de encontrarse a Alejandro Sawa una noche y de que este le chive un chascarrillo en forma de supuesto poema, o le describa a una diosa y yo descubra que existían más de dos en el mundo. Hasta entonces ya saben donde encontrarme. Latina, Chamberí, Cava Baja, bar del gato, San Román, Irlandés de La Cruz (cuando juega el Atleti fuera, los domingos), Cardenal Cisneros esquina Hazenbousch, y la habitación amarilla no en Arlés sino en San Blas.
La calesa de caballos te llevo demasiado lejos. Veras cuando quieras bajarte y descubras que te han dejado en el pueblo Olvido. Suena la banda sonora que no hizo Wagner. Sinfonía del desguace en Fa Menor. El preso numero nueve ya pisa el cadalso. Si tienes todo el Never Ending Tour, es que no estuviste en el Never Ending Tour.
Buena Suerte, Adiós.

Madrid a Diez y Siete de Enero del Dos mil y Ocho.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

que coño es esto que dejas el blog o que? no me asustes!

Claude Lacombe. dijo...

Cómo es esto?

Tony Kuratti dijo...

No nos dejes tirados como colillas. Sigue escribiendo, que no has hecho más que empezar (the rain falls down in last year's man).

Luis Ponce dijo...

a valentin hay que darle un susto! por cierto voy a enlazar el blog de Curado (Hola Antonio!) en mi blog!
Valentin viene una gira de Dylan y necesitamos tus consejos para sobrevivir a ella!

tony kuratti dijo...

Joder Valen, resulta que esta mañana me estoy escuchando Death of a Ladies Man, que hacía la tira, y oyendo Memories me digo "por Apolo, esto es la repera", y me da por mirar a ver si has desistido de abandonar y me encuentro esa ma-ra-vi-llo-sa versión. Considéralo una señal. Sigue cantando Jezabel. Yo por lo pronto os voy a enlazar a los dos (Luis (hey man!!) y tú) en mi blog, así te obligamos a remediarlo. Keep on keepin' on!!!

trentoirredento dijo...

Bueno chicos. No quiero pareceros un desagradecido y un sobraó ante vuestras muestras de afecto. No pasa nada. Vamos a tomarnos un descanso del blog, no es más que eso. He llegado a la conclusión de que no tengo ni gracia ni pericia para esto. ¿Y sabéis como me he terminado de dar cuenta? Precisamente leyendo los blogs que tengo enlazados a la izquierda. Los vuestros. No puedo competir porque no tengo nada que decir, y aunque ya se que esto no es una competición de a ver quien la tiene más larga, yo hoy por hoy no puedo más que repetirme y no me deja satisfecho nada de lo que escribo. La pedantería llega hasta el extremo de que estoy hablando incuso como si fuera un escritor, y si algo he tenido siempre, es facilidad para saber cuando valgo para algo y cuando no. Seria sorprendente contar las poquitas cosas para las que valgo últimamente. Espero que todavía sirva para hacer la cola y salir corriendo este verano, espero no haber perdido la forma para eso. La poca que tenia si alguna vez la tuve, para poner post, se perdió. Ya veremos si vuelve. Os agradezco vuestro cariñín y me cago en vuestra puta madre por hacerme responderos aquí como si esto importara para algo.

No compitamos en felaciones y no me montéis un debate con esto, que nos conocemos.
Nos vemos en la carretera. Os quiero. Lo sabéis.

trainofdreams dijo...

Sentiría no volver a leerte.Me hiciste reir (algo muy díficil en estos tiempos), me hicistes pensar ( algo aún más dificil...hoy), me hiciste disfrutar. Te sobra talento aunque como ahora dices te falte ilusión..pero volverá.Aunque no lo parezca, siempre hay ojos viendonos y lo más importante no es eso...
Hasta pronto

Claude Lacombe. dijo...

¿Qué quieres que yo te diga que tú ya no sepas?... no repetirnos y esperar tu vuelta. Un abrazo.

Luis Ponce dijo...

mañana te voy a pegar un toque a media tarde y vamos a hablar!

Fer dijo...

Hola Valen, yo soy uno de los que no te va a palmear la espalda para decirte "dale, tenés que seguir escribiendo". De hecho, yo lo hice antes que vos. Hasta en eso te gané. Estos días te recordé porque en marzo anda por acá Dylan. En los afiches me ilusioné con verte como solista soporte, pero después comprobé que Buenos Aires no anda entre tus planes.

El año pasado se editó acá Mescalito, un libro del periodista que se autodenominó "political junkie", Hunter Thompson. Un tipo especial pero gran periodista yankee.

"En una de las últimas apariciones públicas de Hunter Thompson, firmando ejemplares de los tres tomos de su correspondencia en una librería de Chicago, uno de sus fanáticos se presentó con una bolsa llena de ajados ejemplares del Gonzo, esperando que éste les estampara la firma. Thompson miró con ojos vidriosos al fanático y a la larga fila que se había formado detrás y declaró que sólo firmaría los libros que se hubieran vendido esa tarde. El fanático guardó contrito todos sus ejemplares menos uno y rogó al Gonzo que al menos le firmara ése. Se trataba de un librito de menos de cincuenta páginas, sin cubierta, con el título Screwjack y un tosco grabado de un gato alzando la cola en su primera página. Thompson ofreció al fanático firmarle toda la bolsa a cambio de ese libro. El tipo dijo que de ninguna manera pensaba desprenderse de él. Thompson sacó entonces un arma, se produjo gran revuelo en la librería y todo terminó con el retiro apresurado de la estrella de la jornada, acompañado de su entorno y varios guardias de seguridad".

Esto es parte de un artículo de un diario, escrito por Juan Forn.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-3959-2007-07-16.html

En ese mismo artículo, Forn escribe que que "en cuanto a los derechos cinematográficos de “Screwjack”, los fanáticos del Gonzo aseguran que se cremaron junto con el cuerpo de su autor y que fueron disparados al cosmos en una cápsula espacial (con la forma de un puño que apretaba un hongo de peyote) al son de la canción Mr. Tambourine Man de Dylan, durante las exequias de HT en su rancho de Woody Creek, financiadas según su viuda por Johnny Depp y Bill Murray, los dos únicos actores capaces de interpretar al Gonzo en el cine".

Más allá de todo, está bueno leerte.

Stalin dijo...

¡sigue! ¡es una orden!

trentoirredento dijo...

Jua jua jua, que fuerte.
Como estais de las cabezas...

Sigo.

(Quien eres ? )

Anónimo dijo...

me cago en dios entrar y ver esto sin actualizar,me dan ganas de arrasar todo garcia noblejas.

NET dijo...

Si eres un hombre de bien deberias de seguir escribiendo en el blog que seguro que tienes ideas muy buenas que escribir.

Un saludo desde la atalaya de Ascao.