31.7.06

en nuestro sitio.

Cuando me preguntan sobre mis aspiraciones en la vida, pienso en los otros súper-héroes. En Superman, Spiderman y todos los demás compañeros. ¿Qué hacen mis compañeros por el mundo? Pues lo que hacen… Cumplir con su obligación. Ni más ni menos. ¿Qué que hago yo? … Pues cumplir con la mía. Estar en mi sitio. Como el Rey. De hecho pienso que el Rey y yo somos los únicos españoles en nuestro sitio. Es muy bonito tener un blog y que las gentes se pasen y lo vean, pero el camino del vicio y el de la virtud no son la M-40, no se entra y se sale cuando se quiere. Este es un numero sin red y luego las multas llegan a mi casa, y si mi coche se sabe de memoria el camino de del sex shop no es porque ahora vendan allí le monde diplomatic. No, es difícil dirigir la batuta del mundo, Stalin ya lo intento y enseguida empezaron a piarlas, que si esto, que si aquello… Mi equipo trabaja noche tras noche en la Republica Invisible, pero es una tarea arto complicada. Levantarnos de pronto en otro mundo no va a ser cosa de disimulo. Veras cuando nos pregunte la policía ¿y eso que llevas hay, que es? No… es que usted esta en mi país y no me sale de los cojones contestarle. No esperen a que la Republica vaya como la seda para pedir la nacionalidad, no hagan como cuando el partido Nazi en Alemania, que luego ya sabemos que es muy bonito decir “no… si yo tengo el carné Nº100, no si yo soy de los primeros…� Que cuando voy al Sex Shop al único que mira el tipo mal es a mí. El único que esta en su sitio. Bueno y el Rey… No hay más que verle en su barco.
Los dirigentes de la Republica Invisible se reunirán en el café Belén, sito en la misma calle Belén los últimos viernes de mes. Espero ver allí a todos los que leen y no postean, sucias ladillas espías de corazones atormentados, ignorantes del Arte que se hace en el Sex Shop de la calle atocha. Pronto querréis pedir la nacionalidad de la republica, y será tarde, tarde será “me moriré en Paris con aguacero/un día del cual tengo ya el recuerdo�. Entonces no tendréis que presentar celudas y certificados de nacimiento, no. Será mil veces más complicado. Solo se escuchara a quien traiga el primer disco de Ramonín, la primera novela de Jordi Moya, y una pegatina sin usar se la Expo 92 (con muñeco curro, se entiende). Las citas serán a las 9¨30 y se prolongaran hasta que se aprueben los estatutos. El único que podrá tomar bebidas no alcohólicas será el señor Claude Lacombe (las jóvenes poetas no solo estarán obligadas a beber alcohol, sino que serán pacharanes, bebida oficial del que asocia los pensamientos del cuerpo a los del alma.) Llévense los curriculums vitales y las cicatrices para comprobar que son súper-héroes, y que aspiran a ponerse en su sitio.
Trentoirredento: alguacil.

1 comentario:

Claude Lacombe dijo...

Es todo un detalle. No podía esperar menos de Trento