6.12.07

Ya se que lo que ustedes quieren es que les hable de Rosa, de Pilar, o de Esmeralda. Quieren que beba y que luego les cuente como besan. Bien. Quieren que vaya a exposiciones como la de Roma, la de Etruria o la de Warhol. Pero no. Estoy muy a gusto en casa leyendo y no me apetece ir. Vayan ustedes y cuéntenselo a su novio o a su novia. No esperen que yo haga siempre el trabajo. De hecho podrían ir a la exposición sobre Fernando Alonso que ha ocupado la plaza de Felipe II y prenderla fuego por la noche. Que estoy arto de que se ocupen los espacios públicos con gilipolleces. También les gustaría que contara como me van las tareas de la casa. Nada. Vengan ustedes si les interesa y háganmelas. Yo puedo pasar varios días sin comer y sin fregar. El mundo no se para por ello. Cuando la tele se empieza a ver oscura, pues la paso un paño y ya esta. La gente se complica demasiado la vida. O es que ya lo saben todo de todo o es que no saben leer. ¿Pasa algo por no hacer la cama en varios días? Yo se lo diré. Nada. No pasa nada. La cama no te expulsa del colchón, ni las mantas se niegan a cubrirte. Nada. Eso es lo que pasa. ¿Quieren que les cuente como va por ingles? Vayan ustedes y apúntense. Yo soy el que lo paga sin ayuda ni subvención de nadie y luego quieren que les haga participes de lo que allí ocurre. Quieren que les cuente del trabajo. Por eso no hay problema. Se enteraran por la prensa.

...Y hablando de prensa, el periódico de mayor difusión mundial en castellano, el periódico de, no se si preocupación, interés, alcance, difusión… Global, nos ilustra hoy con un editorial donde muestra su preocupación por la comprensión de la lectura en España. El editorial se titula “Entender lo que se lee” y analiza las consecuencias del reciente informa PISA para España, donde como todos sabemos nuestro país no ha salido muy bien parado en el análisis de nuestro sistema educativo. Es natural que un medio que se autoproclama referencia en cuanto a la información seria, libre y responsable, se permita analizar una noticia que indica que algo tan importante como la educación, es un desastre. Más teniendo en cuenta que una de las editoriales con las que se enseña a los niños españoles son propiedad del grupo empresarial que hace su periódico, y que por si fuera poco, además puede tener incidencia en sus propios futuros lectores. Es digno de admiración que El País se preocupe por la comprensión de la lectura. Leyendo sus noticias uno entiende que se preocupen tanto.
Si hacemos caso a la información diaria que ofrecen sobre Venezuela se puede deducir perfectamente… “Un país asolado por la corrupción y el desorden económico, con infraestructuras destruidas y una administración arruinada”: La Venezuela de Hugo Chávez que presenta El País es una república al borde del colapso. Con Evo Morales en el poder, Bolivia tampoco goza de mayor suerte en sus páginas. Hace pocas semanas, el diario de referencia de Prisa alertaba: “El creciente papel de Caracas y La Habana en el devenir de Bolivia comienza a crear un serio malestar, tanto de la oposición política como de distintos sectores de la sociedad”. Sin embargo, según datos del último Latino barómetro, el 65% de los venezolanos aprueba la gestión de Chávez al frente del país, un porcentaje muy superior a la media de América Latina. En Bolivia, a su vez, Morales obtuvo mayoría absoluta con el 54% de los votos y su popularidad ha aumentado con la nacionalización de hidrocarburos. Para comprender el interés por la comprensión de las noticias sobre Venezuela que tiene El País, solo hace falta echar un vistazo a las inversiones de Prisa por aquellos lares. Allí tienen inversiones cruzadas con el grupo Cisneros, que con la cadena Venevisión por bandera constituye el mayor grupo mediático del país. En 1996 Cisneros se hizo con un 6,9% de Vía Digital, una plataforma que terminó integrada en Sogecable. A ello se suma el nexo de unión entre ambos que constituye el grupo empresarial Valores Bavaria. Cisneros es uno de los socios estratégicos de esta compañía, a través de la cual tiene presencia en el Grupo Latino de Radio, el holding en el que, con un 87% de acciones, Prisa agrupa toda su actividad radiofónica fuera de España. Y Bavaria reaparece en Caracol Radio, cadena líder de Colombia donde Prisa posee el 19% de acciones. En cuanto a sus contenidos, el socio de Prisa en Venezuela está lejos de ser un ejemplo de objetividad. Su canal televisivo, Venevisión, no sólo constituye uno de los pilares de la oposición a Chávez. También ha sido denunciada por su implicación directa en el intento de golpe de estado de abril de 2002. Los grandes medios del grupo mantienen desde entonces una guerra abierta contra el gobierno. En este enfrentamiento, los intereses comunes con Cisneros hacen que a Prisa no le cueste decidir en qué trinchera situarse. Ni a nosotros, claro. Porque como todo el mundo sabe, desde la cumbre iberoamericana para acá, todos los españoles tenemos la doble nacionalidad española-venezolana y estamos enterados y perfectamente legitimados para opinar de lo que pasa en Venezuela y a insultar al presidente elegido por las urnas allí en relación con el incidente de nuestra graciosa majestad al mandarle callar y traer unos panchitos y unas copas, que las reuniones sin un gin-tonic son un coñazo y ya esta bien de de escuchar a estos indios. No acaba ahí la cosa, en la red de negocios de Prisa hay que tener en cuenta también los vínculos con las demás empresas que también han desembarcado en América. En publicidad, Repsol-YPF invierte cada año cantidades millonarias en medios del grupo. Telefónica, operadora líder en telefonía en la zona, es dueña del 20% de la acciones de una de sus empresas: Sogecable. Por otro lado, el imperio también mantiene lazos accionariales con las dos primeras entidades financieras en América Latina, BBVA y BSCH, (los bancos que menciona el presidente Chávez últimamente) lo cual genera una red de confluencias entre las grandes empresas españolas de los sectores financiero, energético y comunicativo. Los intereses comunes tienen reflejo en las páginas de El País. Estos días atrás, con la movida en plena efervescencia, el garante de la comprensión de la lectura se arrancaba con el titular de, ‘España se la juega en el extranjero’, el diario iniciaba una serie de artículos donde aplaudía “la gran aventura empresarial en América Latina” como “una apuesta sumamente audaz”. Y añadía: “Bancos Santander y Bilbao pasan a convertirse en poderosos instrumentos de influencia de la política exterior, que anuncian el regreso de España como agente activo de la vida internacional”. Pero en medio del optimismo El País ve algunos riesgos. Saltándose su propio libro de estilo, donde se establece que “el uso de adjetivos calificativos debe restringirse en los géneros más puramente informativos, en los que prima la objetividad”, el periódico carga contra los movimientos que hacen frente a esta colonización empresarial. La objetividad brilla por su ausencia a la hora de describirlos: “explosiones telúricas de un magma indigenista, etnopopulista y nacionalista, más o menos hostil al capital extranjero”. Vamos, que a los indios les mosquea tanto traje de arman con gomina por allí. Y volviendo a la educación por la que tanto vela Prisa comprobamos que sus negocios confluyen y ensamblan perfectamente con los del gobierno de la nación. ¿Para que velar solo por nuestros índices de comprensión de la lectura, pudiendo hacerlo también por el de los indios? El ejemplo más nítido se da con Santillana. A través de ella, Prisa no sólo posee nueve sellos editoriales e implantación en un total de 22 países. Además, bajo gobiernos del PSOE, la editorial hace grandes negocios con Fondos de Ayuda al Desarrollo. Con frecuencia, el Estado español condona la deuda y el país empobrecido invierte parte del dinero en libros y material educativo de empresas españolas. Por lo general, las de Prisa. Esta práctica ha sido a veces denunciada como un escándalo. En 2000, la prensa chilena revelaba que durante su etapa en el Ministerio de Educación, el presidente Ricardo Lagos compró material con un sobreprecio de 664 millones de pesetas, un 70% por encima de su coste. Resumiendo, hay que agradecerle a El País el interés que tiene por la educación de nuestros colegios y sobre todo el afán que pone porque las noticias sean legibles y más que nada objetivas. Que Federico es nazi y esta loco, si. Pero estos listos del soe y de Prisa, nunca me parecieron mejor calaña que los otros por más trajes de democracia que se pongan. Por cierto, Don Jesús que en el cielo este comenzó su carrera de luchador por la democracia hace treinta años. Según relata Jesús Cacho en “El negocio de la libertad”, en 1970 el ministro franquista Villar Palasí ofreció a Santillana información privilegiada sobre su reforma educativa. Al curso siguiente, esta editorial fue la única con libros actualizados. Polanco se hizo rico. Así empezó la carrera del editor modelo que iba vendiendo libros por las casas. Años después, Villar fue contratado en Santillana. En América, estas complicidades no han faltado a lo largo de décadas. Ahora el mapa político cambia. Varios países se niegan a seguir el juego. ¿Adivinan cuales?

2 comentarios:

Luis Ponce dijo...

ponte la tertulia de latinoamerica de la ventana y alucina! eso si la nierga sigue estando buena.
yo el pais no lo sigo pero con la ser me estoy quemando ya, ayer dijeron que en Valencia las mujeres paren delante de un vertedero, supongo que se refieren a que junto a alguno de los hospitales hay un vertedero lo cual no esta bien pero supongo que el hospital tendra sus muros y dentro de el no habra basura, vamos digo yo, contenedores de basura tenemos todos al lado.
Aun asi es mejor que onda cero y la cope por supuesto y sus periodistas de Valencia saben de fútbol.

Anónimo dijo...

No tiene nada que ver, pero ahora si que, si que, Popular 1 en los Kioscos.