13.9.07


Ahora que se imponen las tareas del hogar o el caos, las afronto con gallardía y buena intención. Cuando me acuerdo de comprar el pan, nunca lo hago en el mismo sitio y lo compro por los más diversos chinos de Madrid. Ayer una chinita me preguntaba 20 veces si lo quería deña. Tras achinar yo los ojos otras veinte veces a ver si me enteraba por telepatía y no conseguirlo, la dije que sí. Cogió una barra tostadita y entendí que decía ”de leña”. Me lo comí solo. ¿Para que perder el tiempo preparando acompañamiento a un rico pan deña? Por lo menos me lo comí. Otras veces decido comer en casa y no tengo pan y otras lo compro y no como en casa.
Otras de las cosas que no se me resisten es la lavadora. Tantos años de terror al aparato y resulta que funciona como una ruleta rusa. Le das a la ruedecilla y donde salga. Echas salsa rosa en los compartimentos (yo pongo en los 3 para que no falte de ná, aunque me temo que con echarlo en uno solo basta) y a funcionar. Total… Si la ropa sale igual de arrugada lo pongas como lo pongas. El momento de tender también me ha deparado emociones inesperadas. Lo de tender es una ciencia que como dice mi jefe, se descubre con la practica. Hay que tener algunas bajas antes de que salga a la primera. Yo he perdido solo calcetines, menos mal. Por que si se desprende alguna camiseta del Never Ending Tour me tiro detrás de ella. Y es que la movida está en tender en la cuerda de abajo, nunca en la de arriba porque entonces no corre la cuerda. Claro… Tanta carrera y tanto Nietzsche y no me cosco de como funciona una polea. Si es que tenia que haber hecho ciencias como los espabilaos de verdad. Claro que la cosa también te da sorpresas a ti. Según abro la ventana del tendero… zas. Unas braguitas (quizás era un tanga, aunque hace mucho que no tengo una en la boca y no sabría si ese me cabría). Con su conejito de playboy y todo. Con las mismas lo cojo y… No, no me lo he llevado a la boca ni lo he olido. Lo he dejado caer al vacío del tendero donde cuerdas más solidarias que las mías seguramente lo subirían de piso en piso buscando a su dueña. (Yo he hecho un estudio del personal del 10 y del 11 previamente, que gilipollas no soy, pero no me salía ninguna diva que encajara ante la prenda) En eso que estoy un rato tendiendo mientras escucho La Lengua Popular y me saluda la vecina del octavo desde abajo. Nunca tuve esa perspectiva de mi vecina antes, con lo cual la próxima vez que me la cruce la saludare sin duda de otra manera. Quizás más sonriente, quizás más agradable, será sin duda de otra manera. Gran movida también las reuniones de vecinos. Toda la vida en la finca, pero parece que el personal me sigue mirando como si tuviera 11 años. Dan ganas de coger un Winchester y ordenar que se callen los que piden la palabra para oírse a si mismos. Una cosa a la que tengo que adaptarme es a no abrir la puerta en calzoncillos. Como antes nunca me ocupaba del timbre ahora viene la maciza de la tesorera a cobrar y yo la recibo a puerta gallola mientras suena “No se puede vivir del amor”. -Son 10 euros, vecino.

6 comentarios:

Luis Ponce dijo...

Como antes nunca me ocupaba del timbre ahora viene la maciza de la tesorera a cobrar y yo la recibo a puerta gallola mientras suena “No se puede vivir del amor”. -Son 10 euros, vecino.

jajajajaja tendria que salir el puto polanco de la tumba y ponerte una columna en el pais, "chin en la ciudad" se llamaria, no se poner la puta lavadora y mis vecinas me ven en calzoncillos todo el tiempo. Lo mejor de mi casa es que nunca nadie jamas ha ido a una reunion de vecinos, mi madre es una anarka de cuidao.

Claude Lacombe dijo...

Hacía bastante que no me reía como leyendo el que puede ser tu mejor post. Te creces en la ironía Trento. Podrías llegar a ser el mejor si te diera por transitar exclusivamente ese camino ¿Has leído los cuentos de Allen?.

Que ánimo. Que arriba. Que con humor y que la próxima vez la caída de un anga sea el anticipo de una noche en blanco satén.

¿Sabías que yo, sin embargo, soy un amo de mi casa?¿Que no sólo sé dar con el programa adecuado en la lavadora y que plancho como dios?... quizá deberíamos vivir juntos, complementarios en lo estético y en lo doméstico... total, si todos los días paso delante de tu portal, el 131, cuando voy al curro.

Luis Ponce dijo...

http://usuarios.lycos.es/disergio/comediaimages/extra%F1apareja.jpg

Claude Lacombe dijo...

¡Gran peli!. Chín sería Matthau y yo Lemmon

Luis Ponce dijo...

sisi el chin es muy walter! jajajaja

trentoirredento dijo...

Muchas gracias, mi casa es la vuestra. Seguiremos informando. La plancha me da más repeto que un miura. Me acerco a ella y la rodeo, la estudio, la miro los bajos a ver si han puesto alguna bomba... Ya os contare