14.10.15

La cabra



No me gusta Pablo Iglesias. No voy a votarle  porque considero que su único objetivo es convertirse en el macho alfa de una oposición que aspira como mucho, a lo que él criticaba. A un 15 %. Prefiere la aniquilación de cualquier fuerza de izquierda que pudiera hacerle sombra, antes que la unidad con esa otra fuerza y construir una alternativa real al sistema y a la monarquía. Me parece un error, o más que eso una apuesta ofensiva para el sentido común con mala baba además como se desprende de lo que dice cada vez que habla de Izquierda Unida. Un idiota vamos.

Sin embargo a ese idiota le ha puesto ya de principio, la ciudadanía en el parlamento europeo con una amplia representación de votos. Representación que se puede ver más que ampliada en las próximas generales. Él va a ser representante legal de la ciudadanía en el congreso de donde emana la soberanía popular. Elegido democráticamente. Y a esa ciudadanía, a esa gente, pueblo y ciudadanos de España, tan de esa España o más que el busca focos de Fran de la jungla, o que tantos y tantos patriotas de bandera y Facebook, a esa ciudadanía digo han insultado impunemente un cuerpo del ejército español encargado de defendernos a todos. Una parte del ejército español pagado por todos, por todos los españoles. La legión se permite insultar a un representante del pueblo. Eso si, por lo bajini, sin decirlo claramente, medio de bromilla como tanto le gusta hacerlo al nazi Jiménez Los Santos. Los valientes amigos de la muerte no han puesto a su cabra Pablo Iglesias, no han tenido huevos. Se han conformado con llamarla Pablo.

La legión se puso al servicio del golpe de estado contra sus propios ciudadanos en el 36. Una guerra heroica esa de un ejército contra quien en teoría tienen que defender. Luego se retiro del Ifni porque allí quizás había que luchar contra un ejército extranjero y eso parece que no lo llevaban tan bien. La legión se dedica a llevar un palo con un muñeco por Málaga en semana santa en un estado aconfesional, y en sus ratos libres a ayudar a la OTAN a desgajar Yugoslavia y a velar que los kosovares puedan joder a los serbios en su país con impunidad. 

A estas actividades hay que sumarle su aparición estelar cada mes de octubre por Madrid, andando detrás de una cabrita. En este caso la cabrita Pablo. Si esto fuera de verdad el país democrático al que se apela cada vez que los catalanes dicen que quieren la independencia, el capitán, el coronel, o el mando que representaba a esa unidad en el desfile habría sido destituido al minuto de terminar el desfile. El gracioso comentarista de televisión estaría de corresponsal en Alaska, y el ministro de defensa estaría dando explicaciones en el congreso por ofender a un representante del pueblo. A un representante que mañana puede ser el presidente de la nación y con ese mandato, disolver a los novios de la muerte y mandarlos a sacarse el graduado escolar o a hacer camas a Londres y que vean mundo. Y seria democrático. Y legitimo. Porque así lo querrían los españoles que hubieran votado a Podemos si lo llevaran en su programa electoral. Aunque supongo que como en el 36, no les vendría bien acatarlo. No llevan bien que el pueblo sea soberano cuando el pueblo piensa diferente a ellos.
Como no ha dimitido el capitán, el coronel, o quien les mandará. No ha dado explicaciones el ministro. El comentarista no está en Siberia,  y aquí no ha pasado nada… Que por favor no me vuelvan a dar la brasa con el día de la patria, la fiesta nacional, España y todos somos españoles. Porque esta patria, su patria… La patria de la Legión y todo lo que ello representa… Es una falsedad muy grande y muy podrida. Pero eso si… Lo digo de mentirijilla y por lo bajini. Como los novios de la muerte.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Resumen del texto:
Un Chavalin con atracción por las cabras,cobardíca y acomplejao, demostrando su falta de respeto y su gran ignorancia sobre verdaderos HOMBRES valientes con valores y con honor.
FD: C.L.Espadas.