25.2.13

Miloš Teodosić




Aceptando peticiones del oyente, solo sea porque lo reclama mi amigo Edu, el único que de vez en cuando se atreve a dejar una propinilla en modo comentario, en esta otrora concurridísima casa… les cuento en un minuto el prolegómeno, presentación nudo y desenlace de mi amor por Milos y por extensión por su equipo el Chesca.

Milos Teodosic. Base. Imaginativo, anárquico, mal-perdedor, mal-ganador, romántico, desganado, guapo, bohemio, libre-pensador. Genio indiscutible. Poeta máximo del baloncesto europeo.
Serbio de la Valjevo de Stjepan Filipovićy nacido en Yugoslavia.

Empiezo a fijarme en él en el mundial del 2010 elimina a España con un triple desde 8 metros, tras quedarse en un corte marcado por Garbajosa. http://megustarianoverdosveceselmismositio.blogspot.com.es/2010/09/plavi-plavi-plavi.html 

En realidad ese día toda España se fija en el, pero con diferentes sentimientos a los míos. Yo descubro que juega en el Oly y decido seguirle (desde el youtube claro)
Así pasan temporadas asistiendo a autenticas exhibiciones y pocos títulos, hasta que con el brillo de los diamantes, el de Valjevo quedo prendao, y entre los rublos de un nuevo amante huyó del Pireo el poeta.



En el 2012 se dispone a ganarlo todo con el chesca jugando ese baloncesto tan ruso de machacar al contrario como un martillo pilón, hasta que en la final 4, a falta de 2 minutos para acabar el tercer cuarto y ganando de 19, Milos decide equivocarse en todo lo que hace en el último periodo, equivocarse y perseverar. Perseverar y dar la sensación de una indolencia total. El resultado es que el general Dusan Duda Ivkovic y sus irruductibles valientes del Pireo, se llevan la copa de Europa.
Toneladas de literatura deportiva en forma de palos, y la multiplicación al infinito de la leyenda negra de apático y gandul nacieron esa noche.

Pero no he venido ha hacer una biografía entre otras cosas porque cosas como esta a mi me compensa todo.


El caso es que con esta liga europea de tanto equipo y tanta vuelta, el equipo del Ejercito Rojo, aterrizaba en Madrid este mes y la ocasión la pintaban calva para acercarme al poeta.
Mi ímpetu y desparpajo como fan, siempre ha tenido como contraposición mi talento para los idiomas, (famosa aquella vez frente 5m a Bob Dylan en Perpiñan) pero esta vez no me iba yo a dejar amedrentar por menudencias idiomáticas... Pido ayuda a mi amigo Eduardo y una semana antes tengo preparado mi mensaje en serbio para Milos.
“Milos Teodosic el poeta del baloncesto. En Madrid y en todas partes te adoramos”


Acercándose el día del partido, no solo tengo mi cartulina gigante preparada, sino que por foros e interneces que no vienen a cuento, tengo en mi poder una inencontrable camiseta del equipo del Ejercito Ruso, con el numero 4 a la espalda y las letras que forman el apellido de mi ídolo. Solo me faltaría un acompañante, un cómplice, un socio decidido que portara una cámara de fotos para esperar a la salida, pero todos mis esfuerzos han sido en vano. Alejandro, mi principal ayuda en estos casos, no comulga con gastarse 50 lulos en baloncesto o esperarme a las 10 de la noche en la calle Jorge Juan. Mi mujer dice que con uno que vaya a… a este tío, ya es bastante. Luis tampoco se gasta 50 y aunque lo de esperarme en el bar le tienta, en realidad es demasiado timido como poco mitomano como para la acción. No consigo ayudante y me toca ir solo.

Lo tengo todo (casi) para acercarme al coliseo de la calle Goya, pero en el ultimo minuto decido no llevar la camiseta del chesca y si una plavi con el 4 de Bodiroga. ¿Porqué se preguntarán ustedes? Por qué en lo más secreto de mi ser albergo la esperanza de que Milos me regale su camiseta, cosa que no hará si ve que ya la llevo puesta claro, aunque no sea la suya sudada, off curse.

Me llego pronto al palacio para ver la rueda de calentamiento y poder enseñar a Teodosic mi cartel, y descubro con horror que no conozco mi casa también como me creo yendo cada quince días al baloncesto. En vez de sacar la entrada al lado de la entrada al túnel de vestuarios, me sientan justo detrás del banquillo del trampas. Tan cera que cuando Rudy-Rodolfo-Moñarraco se pega un talegazo, el fisio del Madrid casí me intoxica con el reflex. Tenia que haberme llevado a una libreta para copiarle a Pablo los sistemas ya que estando tan cerca escuché todos los tiempos muertos sin microfono. Total, allí estoy yo. Rodeado de hinchas riquísimos vikingos que tienen un abono en primera fila pista, detrás del banquillo, con mi camiseta de Yugoslavia y un cartel de un metro x un metro escrito en serbio. Cuando salen los equipos, el CSKA se pone a calentar en el campo contrario a donde yo estoy. Me deslizo sinuoso por la fila hasta el otro campo donde ya no me dejan pasar y desde allí, (lejos) trato de llamar la atención de Teodosic con tímidos grititos. Si, tímidos grititos de quinceañera de 41 años. (Aún no era día 18)
“Milos… Milos… Plissss Gierrr”. Nada, ni puto caso y es que no pueden verme desde 15 metros concentrados como están con la rueda.

Me vuelvo a mi asiento y disfruto de la primera parte oyendo comentarios de los vikingos circundantes que se creen que soy ruso o serbio. “Ten cuidao con el tío este que tiene una pinta rara”

Al llegar la segunda parte los rusos se vienen a mi campo a calentar y se ponen a 2 metros de mí. Me pongo de pie y extiendo mi cartel sobre mi cabeza con equilibrio para que no se doble dicha sabana. En una de estas Nenad Krstić se fija en mi y mi cartel, y cuando se cruza con el poeta se lo chiva por lo bajini sin mirarme. “Hey tío, que ahí en primera fila hay un tipo con una camiseta Yugoslavia con un cartel en el que te llama poeta”
Al momento Milos se da la vuelta y me mira y rápidamente aparta la mirada. Cuando entra a canasta y se vuelve para ponerse otra vez a la cola de la rueda, Milos Teodosic mira el cartel con tiempo leyéndolo y me mira timido, y me asiente con la cabeza como dándome las gracias. Con las mismas los de las filas de detrás de mí me preguntan en cheli y en ingles… “Bodiroga…, Qué ponen en el cartel?  Bodirogaaaa…” Entonces me doy la vuelta y les enseño el cartel en serbio con una sonrisa de oreja a oreja. ¿Pero que pone?  Les contesto también en Cheli quedándome con los vikingos. “Aquí viene a poner amigos… Viva Milos Teodosic y visca el Barsa y visca Catalunya lliure” Los madridistas se descojonan cogiendo la broma de quien esperaban que fuera ruso o Serbio, y es que lo bueno que tiene el baloncesto es que la gente suele ser muchísimo más relajada que en el futbol e incluso entender ironías y tener sentido del humor. Aunque sean vikingos.


El partido responde a las expectativas de los dos mejores equipos de Europa hoy en día y el trampas y el CSKA juegan un partidazo. Empatados en la ultima posesión a 66, Milos Teodosic decide jugarse un triple de 7 metros que deje al Madrid sin respuesta. Podía haber metido un balón al pívot e intentar la de dos o forzar la falta, pero no. Los genios es lo que tienen. Todo o nada. En la prorroga se lo lleva el Madrid y la presión del palacio. Los jugadores se saludan en el círculo, juntan las manos y aplauden al público. Los dos equipos. Miro a Milos pero Teodosic se ha olvidado de mi y más con la derrota. Compruebo que mi tiempo ha acabado y salgo a la calle. Aun con el cartel en la mano espero un poco en Jorge Juan a que salgan los players, pero sin acompañante traductor-fotógrafo yo solo tengo poco que hacer. Y además ya no me va a dar la camiseta claro.
Enfilo a Manuel Becerra y meto mi cartulinon en una papelera. Tengo el correo de Edu por si vuelve el CSKA a Madrid en cuartos (Edu, que me tienes que conseguir la de Serbia, eh!). Mi mujer me pregunta por mis logros y la contesto “Bueno si… me ha mirado” 

Ya se pueden imaginar claro.


6 comentarios:

edu dijo...

Magistral. He dejado de lado mi nueva entrada del blog, la intriga de las elecciones italianas y el agotamiento del lunes para leer esta maravilla. Desde luego Milos tiene una selección de tiro totalmente incomprensible, pero la de V lo supera pq da en el blanco. Lo de la camiseta ahi esta...No se olvida gracias a recordatorios tan apoteósicos como este.
Tu entrega es admirada. Al fin y al cabo los triunfos de la poesia son bastante inaprensibles, y tu has creado y relatado todo una atmosfera de un particular, divertido y sincero lírismo.

Un abrazo y muchas gracias.

V dijo...

Un abrazo a ti y muchas gracias tambien,porque tú eres el responsable de este post y de ese rato magico de baloncesto que pasé.

Luis Ponce dijo...

jajajaja muy grande!

V dijo...

Y gracias ati Luis, que siempre comentas tambien

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.