28.12.11

La prostitución del lenguaje

Alguna vez hablé aquí hace mucho tiempo de la prostitución a la que se somete el lenguaje. El funcionamiento actual de la comunicación y la información está más alejado que nunca del propósito que nos enseñan en la escuela y en la universidad que tiene que tener. La comunicación, el propio idioma, el lenguaje parece actualmente codificarse para que nada de lo que se dice quiera decir en realidad lo que expresa. Ahí está el ejemplo reciente del mensaje del rey (Oh gracias patrón por decirnos en que te gastas nuestros talegos). Todos somos iguales ante la ley y no hay que generalizar comportamientos corruptos. Él precisamente los ha tenido muy cerca toda su vida, primero con sus amistades (Prado y Colón de Carvajal, Mario Conde, etc.) y ahora con su familia política. Según prensa independiente (información independiente que también la hay aunque proscrita) Borbón estaba al corriente de las actividades ilícitas de su yerno desde el 2006. Es decir, sabía que alguien estaba supuestamente delinquiendo. Si atendemos a la frase de su discurso y todos somos iguales ante la ley, él tendría que haber denunciado ese comportamiento.

Francisco Camps está siendo juzgado por aceptar regalos, por dejarse comprar a la hora de gobernar su comunidad. Mariano Rajoy le dijo en un mitin que estaría con él, a su lado, donde estuviera, y en todo momento porque creía en él. Lo dijo con miles de personas, millones si atendemos a la difusión de sus palabras por televisión de testigos. Rajoy quizás quería decir lo contrario. Que estaría lo más lejos posible de Camps cuando fuese juzgado, y al hacerlo dimitir quería decir que no creía en él. Al menos es lo que se desprende de sus hechos, de lo que está haciendo a la hora de la verdad de estar o no con él. Debe ser su forma de llamar al pan pan y al vino vino.

A los especuladores transnacionales se les llama hoy mercados. Los mercados influyen en la economía y está en los gobiernos. Obviamente la especulación y el usurerismo gobiernan los estados precisamente a través de los medios de comunicación que manejan las emociones. Y estas son el motor global de la sociedad, de la humanidad, lo primero en lo que se basa el ser humano a la hora de elegir todo en la vida, incluido por supuesto gobiernos. Es decir la televisión y la prensa son los principales encargados de transmitir y difundir doctrina, sea esta miedo, confianza o terror. Emociones dirigidas desde los propietarios de esos medios, grandes compañías participadas por grandes especuladores transnacionales y multinacionales. Intereses que ganan fortunas en la industria de la guerra por ejemplo y que no tienen rubor en generarlas por encima de, no ya de estados soberanos, sino de los civiles simples números victimas colaterales que los habitan. Intereses a los que una simple ministra que seguramente entró en un partido con grandes ideales de cambiar el mundo, se pliega sin resistencia y además trata de convencernos sin que le haga falta mucho esfuerzo a través, precisamente de esos medios.
Esta manera de generar opinión, de manipular opinión con el uso de medios de comunicación se empieza a dar en la guerra de Cuba con los medios de Randolph Hearst. El último ejemplo es Libia y los vergonzosos telediarios que hablan de víctimas civiles y de represión, mientras la OTAN y los aviones españoles bombardean hospitales y colegios. La patrulla águila lo mismo vuela en el centenario del Atleti que te bombardea Belgrado por primera vez desde el nazismo.
Belgrado, Serbia, Yugoslavia se recorrió el escritor Peter Handke para escribir Viaje invernal por el Danubio. Ahí el escritor austriaco cuenta lo que ve, lo que se encuentra en el escenario de la guerra. Y lo que cuenta, lo que escribe no gusta a la industria de la guerra occidental, a los intereses occidentales que ya venían preparando desde la desintegración de la URSS, la voladura del último atisbo de socialismo en Europa. Un socialismo además particular, independiente del monolitismo que se estilaba al otro lado del telón de acero. Un país verdadero crisol de culturas y modelo de convivencia, podéis visitar el blog de Eduardo sobre el documental que está preparando: http://yugoslavos.blogspot.com/.
Handke cuenta y condena las matanzas que se producen en Bosnia por parte de milicias serbias, pero también las que provocan croatas y bosnios en los pueblos y territorios de población civil serbia. Handke habla en el titulo de reciente publicación en España, Preguntando entre lágrimas (Alento; traducción y prólogo de Cecilia Dreymüller) de las carencias jurídicas y procesales del tribunal internacional had hoc de La Haya, y por ello se le retiran premios concedidos por su calidad literaria y se le insulta desde prácticamente todas las cabeceras importantes de periódicos en Europa. Se le margina y se le estigmatiza hasta el punto de que se dejan de publicar libros ya traducidos. Esto se hace porque denuncia bombardeos de la OTAN sobre población civil y matanzas en enclaves serbios que no están siendo condenados por la coalición europea y norteamericana. No se consiente que la opinión pública, la mass media tenga otro estado de ánimo otra emoción que no tenga como culpables a los serbios, de algo previamente diseñado desde intereses alemanes. Durante una larga década Handke ha denunciado una y otra vez el “terrorismo” y las “manipulaciones” de una cierta prensa (española incluida), presta a denunciar los crímenes serbios, pero ciega, sorda y muda ante los crímenes bosnio-croatas-musulmanes, en el mismo escenario.
La enorme maquinaria de intoxicación funciona engrasada desde el norte al sur de Europa en periódicos, radios y políticos supuestamente de izquierdas, esforzados en destacarse diciendo la más gorda sobre Yugoslavia. Handke cuenta en Preguntando entre lágrimas por poner algún ejemplo, cómo en los periódicos se habló de "éxodo" para evitar "expulsión" o "deportación" a la masiva llegada de habitantes de Kosovo a las fronteras albanesas, macedonias y montenegrinas. Muestra también cómo se informó en primera página del asesinato de dos líderes albano-kosovares a manos serbias y cómo, cuando la noticia se desmintió, la nota se colocó medio perdida en las últimas páginas de los diarios. Como los supervivientes de la matanza de Srebrenica, se salvaron precisamente cruzando las fronteras serbias donde fueron protegidos por el ejército federal yugoslavo.
La venganza alemana de la segunda guerra mundial se consuma desmembrando un país a base de miles de muertos. Y esto se puede hacer manipulando, prostituyendo el lenguaje y la información, y postergando y discriminando a quien se atreve a contar lo que pasa.


El último ejemplo de quien quiero hablar es del recién publicado libro de Julio Anguita, Combates de este tiempo (Ediciones Páramo). Un volumen que recoge escritos, discursos y artículos de Anguita desde el 77 hasta hoy. Jamás ningún político en España sufrió tal campaña de deslegitimación, tergiversación, deformación, alteración y manipulación de sus palabras. En los noventa los columnistas de El País parecían cobrar incentivos según la cantidad de insultos sobre Julio Anguita que publicarán. Lo mismo pasaba con los tertulianos de la cadena Ser, incluso los que no analizaban política. Los graciosos escritores y escritoras costumbristas sin talento, contadoras de anécdotas de su triste vida machacaban a un Anguita al que nadie parecía escuchar, al que no querían que se escuchase. Profeta, iluminado, visionario, utópico, o directamente loco eran los calificativos que día tras día salían de los medios a los que no interesaba el terrorismo de estado, incondicionales del partido socialista. En este blog se ha hablado de la pinza en otras ocasiones y con la etiqueta de Anguita se explica en otras entradas.
Traigo hoy aquí el libro del maestro que renuncio a su pensión vitalicia del congreso, porque en él se publica todo aquello por lo que se le insultaba y que hoy se está cumpliendo al pie de la letra. Corrían mediados de los noventa cuando Anguita avisaba de que el tratado de Maastricht limitaba la soberanía nacional e introducía el concepto de déficit inviolable en las economías nacionales, mientras desregulaba los controles sobre las mismas en aras del libre mercado, del beneficio sobre cualquier tipo de control habría que decir (se pueden ver muchas intervenciones en youtube). Esto lo decía Julio Anguita siendo diputado en las cortes mientras Felipe Gonzalez le ninguneaba no contestando sus intervenciones. En este libro se recogen esas intervenciones que el tiempo revela como los análisis más serios y acertados que se han hecho sobre la política y la economía de nuestro país. ¿Asistiremos a alguna rectificación por parte del ejército de columnistas y tertulianos? Pero para terminar y no personalizar sobre un político ya bastante sacado aquí, la pregunta seria volviendo al principio.
¿Creen que todos aquellos que le insultaban no sabían que decía la verdad?, ¿Ningún profesional de la información, y por tanto del lenguaje, de la palabra, se paró a leer, a contrastar lo que decía este hombre?

¿Irá Rajoy a abrazar a Camps el último día de su juicio, el día en que dicte sentencia?

¿Se reconocerá que Peter Handke decía la verdad sobre lo que estaba sucediendo en Yugoslavia?

¿Si la justicia es igual para todos como dice Borbón, entrará en la cárcel su yerno si se le juzga y es declarado culpable?


¿Al servicio entonces de qué está el lenguaje? ¿De la comunicación o de la incomunicación?, ¿de la información o de la desinformación?, ¿de la verdad o del lucro y beneficio personal por encima de todo, cueste lo que cueste y a cuenta de quien sea?

4 comentarios:

edu dijo...

Muchas gracias V por este brillante artículo y por encontrar espacio para mi proyecto.
Todas las posturas citadas en tu post deberían ser únicamente meritorias por defender la verdad y por su calidad de estilo pero como bien dices los falsarios del lenguaje las quiren sepultar en su montaña de consumo de fast media.
Y eso las margina pero también les da un valor extraordinario que debemos apoyar y difundir.
Gracias

V dijo...

Gracias a ti por pasar por aquí.

Luis Ponce dijo...

los contertulios de la cadena ser son nuestra antítesis, son el enemigo, prefiero el gato al agua.

V dijo...

Te sigo en tus tertulias con Hanibal.

El gato solo dice verdades. http://www.interlobotomia.com/