15.7.08

1º Dia. June 28, 2008




Ustedes y su bicicleta. Su turismo cultural de fachadas y paseos. Su lluvia del norte. Su céntrico hostal.


Salimos de casa a las 10 y cogemos a Rafa de Besa en Atocha. Rafa de Besa es lo mejor que te puede pasar en un viaje. Nos vamos en dos coches. Sanders, Hanibal y yo. Vamos abriendo paso para avisar si hay controles. Salimos de Madrid y llegamos a Segovia-Ávila-Segovia-Ávila-Segovia-Ávila. Cogemos la comarcal y nos pasamos de puerto porque nos gusta ver mundo y disfrutar la naturaleza. La naturaleza, el infinito, lo sublime. Caspar David Friedrich y Pauli Soprano. Bob Dylan en el campo y Tarzan disfrazado de Antonio Curado.


Llegamos al mediodía y allí estaba él. Él y los hombres y mujeres que le siguen con fe ciega. Nos había preparado ya la tienda, así que tuvimos poco que hacer. Marcos Placer, ya estaba en comunión con la naturaleza y con los cachis. Preparamos el resto de esos plásticos con palos que la gente llama tiendas de campaña, y fuimos sacando las ricas viandas que habían traído los expertos campistas. Me hice unas fotos con Luís Ponce, con Pruden, con todos los chicos del campamento.


Enseguida algunos se fueron al río, otros a echar la siesta y yo me fui a tomar un café. Aun no podía beber porque tomaba cortisona, pero mi amigo y medico de la gira Luís Muster, me indico que la redujera a pasos agigantados después de un mes de dosis.


A las 5 los cuerpos estaban ya inquietos. Yo me había prometido hacer una gira relajada, sin prisas ni estrés. Sin colas, carreras, sin codazos en pos de la primera línea. En fila india y bajo un solano turbador, enfilamos el camino que separaba el camping de la explanada de acceso, a la cuesta de acceso, a la explanada del show. Cuesta arriba, a las 5 de la tarde por un camino de tierra, empecé a pensar que mis planes de gira no iban por buen camino andando, cogiendo ese camino del concierto tan pronto. A medida que me abandonaba la cefalea-rictus, me atrapaba otra enfermedad. El doctor Kuratti la definió certeramente.


EL SINDROME DE LA VALLA. Una patología que te hace agarrarte a una valla vacía siempre que toque Bob Dylan en ese recinto, antes de que llegue alguien antes que tú y se ponga primero. Es algo jodido y adictivo. Ahora llego al portal de mi novia y aunque se que yo mismo he llamado al telefonillo y tardara poco en bajar a abrirme…, miro el reloj incesantemente, me fumo algún cigarro, y cuando presiona el botón que libera la puerta… Salgo corriendo pasando al lado de ella sin darla un beso, para llegar el primero al escenario, digo a su casa. Así que como habíamos coronado el camino y solo había un grupo en una de las tres puertas que guardaban las vallas, les dije a Hanibal y a los chicos. –Para estar aquí apoyados a esta pared, vamos a ponernos en una valla. Seis menos cuarto. Los primeros de esa entrada. Ya esta la primera parte del objetivo conseguida.


Entre bromas internas y miradas de vigilancia hacia la otra cola pasa el tiempo. Al lado de la explanada de acceso donde estamos, hay un helipuerto. Bajan varios helicópteros durante la espera. Me acerco varias veces a ver si en uno de esos viene Dylan. Nada. Siempre cruz-roja o caimanes varios. Viene la prensa por primera vez en esta gira. Fotos a los freaks de la cola. Preguntas inconsistentes. Que si somos de Dylan. Que porque llevo una camiseta de España. Algo hay que ponerse, respondo. A mí me gusta más la camiseta de mi país que la de Argentina o Brasil. Creo que ya he hablado de esto otras veces.


En una espera que empezó con 7, acabamos unos veinte. Viene en autobús el charro Fernando y su novia. Que pase y se ponga. Vienen los amigos de Tony Kuratti. Que pasen y se pongan. Viene y va mogollón de gente. Cuando queda poco para abrir llega un autocar de Palencia trayendo al grande, al poderoso, al hacedor de la felicidad entre los fans de Dylan que se precien. El único. David Peña. Se le recibe con una clamorosa ovación y se le cuela al lado. Las miradas de los de atrás empiezan a pasar de mosqueadas a violentas. Nos da igual, claro. Ya he repartido unos calendarios del Foro y la revista, que la gente coge con curiosidad.


Las 7. Van a abrir las puertas. Parece que hay distancia hacia el escenario. Abren. Corro. Y corro. Y corro. Adelanto a los que habían entrado antes que yo por las otras filas a los 50m. Espero llegar a la entrada definitiva. Pero no. Esa cuesta no se acaba nunca. 1000m de bajada por lo menos. Voy echando el bofe sombreo en una mano y gafas de sol en la otra. Por fin! Una curva y las vallas definitivas. Me retienen. Empiezan a cortar tickets y a dar paso a la carrera definitiva hacia el escenario. Dan paso a los de al lado que llegan más tarde que yo, pero a mí no. Resulta que en mi valla no hay tío de cortar los tickets, que el que hay es para contar a la gente. Les grito que me dejen, que no me he hecho una cola de 4 horas para pasar el último. Me dicen que me espere, que tenga paciencia. Les grito que me corten el puto ticket. No lo hacen. Echo a correr y hacen un amago de cogerme la camiseta mientras me gritan espera. Es deprimente lo mal que funcionan estas cosas en España y lo mal que tratan a la gente de los conciertos. Como si fuéramos gilipollas. Así nos tratan. Pagamos 60 o 70 euros por una entrada y encima se creen con derecho a chulearnos.


En el escenario mis amigos me han guardado sitio. Veo bien en el centro del escenario. Junto a mi hermano Hanibal y a Alejandro. Más allá esta Kuratti, Marcos Placer, Luis, Guim...
Mientras esperamos vemos llegar a lo lejos al batería de Andrés Calamaro, José-Niño- Bruno. Le saludamos a voces y Marcos habla por señas con él. Nos contesta con un saludo. Sale Hermosilla. No tengo ganas de hablar de Hermosilla. Salen unos tipos con traje. Parece que acaban de dejar los caballos pastando en aquel inmenso prado. Son nuestros hombres. Los que más nos motivan. Los que nos hacen recorrer miles de kilómetros. Los que nos emocionan. Allí pasa esto.


Cuando está terminando y dado que estoy en el centro del escenario decido tirar mi sombreo a Bob. Lo lanzo y aterriza suave sobre la tarima. Ha cogido cierto efecto y se ha ido hacia la derecha. Dylan manda a Kimball que lo coja. Stu lo recoge y se lo enseña a Tony Garnier. Miran el forro y descubren que no pone “Stepson” Que va a poner. De poner algo pondría “Sombrero disfraz de El Zorro 3 euros. Carrefour”. Da igual. Se lo llevan. Se va con la banda de Bob Dylan entre aplausos y gritos de aclamación.


El concierto ha sido fantástico. Dylan hace que me pellizque. Puede que este al nivel del 2003, su última gran época. Salimos dejando las primeras filas a los fans de Amaral y quedo con mi amigo Alberto para echar un trago. Siempre he viajado con Antonio, Alberto y el Charro Manolo a las giras. Se me hace estaño no irme con él a dormir esta vez. Subimos camino de la cerveza al punto de salida de la gran carrera. Todos juntos hablamos y comentamos el concierto que a todos nos ha parecido excepcional.


Mi amigo Al se va al hotel, los demás nos quedamos a acompañar a Peña mientras se va en autobús. Bebemos en una caseta. Tomamos minis, yo aunque aún no podría me corte la coleta de la cortisona ante tanto cachi pagado y sin pagar. En una mesa al lado estaba el amigo de Al indio jerónimo, uhhh, uhhh, ese del grupo de rocieros uhhhh, uhhh, que asustan. Besamos a Peña y enfilamos el camino del campamento. De pronto vimos al vámpiro colgado de una rama y estaba oscuro. Gritamos a Sonia que se lo llevara pero Sonia ya no estaba por allí. Le dijimos que había perdido el Westhan porque el vámpiro es del W. y da clases de ingles en Madrid. Por fin llegamos al camping gritando al Kuratti que se levantara a beber unos calimochos. Se notaba que Marcos Placer estaba soltero. Yo me acosté nada más llegar con Hanibal y Sanders. Todavía recién acostados, el vámpiro zarandeo la tienda trasmutado en mi Luis Ponce.


Me desperté pronto. Ya había estado bien de campo. Me despedí del Kuratti y su gente hasta Cuenca y salí pitando a Madrid. A casa de Silvia. Mi Silvia.

Dylan haciendo el oeoooeooee con el organo. Esto solo paso aquí, no en Pamplona.



Hoyos del Espino, Spain
Músicos en la Naturaleza
(Musicians in Nature)
Grados 08
Finca de Mesegosillo
(Mesegosillo estate)

June 28, 2008




1. Rainy Day Women #12 & 35 (Bob on keyboard)
2. Lay, Lady, Lay (Bob on keyboard)
3. Just Like Tom Thumb's Blues (Bob on keyboard)
4. Tweedle Dee & Tweedle Dum (Bob on keyboard)
5. Positively 4th Street (Bob on keyboard)
6. The Levee's Gonna Break (Bob on keyboard)
7. Moonlight (Bob on keyboard)
8. Honest With Me (Bob on keyboard)
9. The Lonesome Death Of Hattie Carroll (Bob on keyboard)
10. Tangled Up In Blue (Bob on keyboard)
11. Ballad Of Hollis Brown (Bob on keyboard)
12. Highway 61 Revisited (Bob on keyboard)
13. Mississippi (Bob on keyboard)
14. Summer Days (Bob on keyboard)
15. Ain't Talkin' (Bob on keyboard)

(encore)
16. Thunder On The Mountain (Bob on keyboard)
17. Like A Rolling Stone (Bob on keyboard)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

En la primera foto hay un hueco donde está la rabia con la que quedaré toda la vida por no haber estado ahí.

Forever.

Anónimo dijo...

EL VAMPIRO ACECHA A SUS VICTIMAS DESDE LA COPA DE LOS ARBOLES DE AVILA!!!! UHHHH COLGADO BOCA ABAJO!!! UN VAMPIRO DE ESOS CASUSTAN! COME NIÑOS Y DYLANITAS UHHHHHHHHHHH EL VAMPIROOOOOOOOOOO!

Gypsy gal dijo...

A mí me gustan los vampiros. Dylan es un vampiro. De día duerme en la funda del bajo de Garnier y de noche toca el piano para que el público no le vea las uñas largas y las manos blancas, como de mármol. Sólo sale para probar sonido en algunos conciertos, y se protege de los letales rayos del sol con un gorro, capucha, manga larga, gafas de sol, y un paraguas negro del que nunca se separa. Cuando te miras en sus ojos ves el infinito puro y la eternidad, y a ti mismo una y otra vez, porque los vampiros no tienen imagen y él no se refleja en tus ojos. Por eso eso no le gustan las cámaras, por eso le gustan las aguas turbulentas de los ríos. Luego se vuelve a poner las gafas y te dice algo amablemente, algo como un cumplido que no puedes llegar a comprender, con una voz tan dulce que no parece suya, y desaparece entre las sombras de los que viajan con él, mirándote desde arriba. Tal vez es simplemente un agradecimiento por la sangre que sudamos en cada uno de sus conciertos y que le da la vida, o una simple advertencia para que le sigamos admirando de lejos, sin acercarnos demasiado, no nos vaya a morder de verdad. Como la fábula de la polilla y la llama, como el mito de Ícaro con sus alas de cera volando hacia el sol...

Gypsy gal dijo...

A mí me gustan los vampiros. Dylan es un vampiro. De día duerme en la funda del bajo de Garnier y de noche toca el piano para que el público no le vea las uñas largas y las manos blancas como de mármol. Sólo sale para probar sonido en algunos conciertos, y se protege de los letales rayos del sol con un gorro, capucha, manga larga, gafas de sol, y un paraguas negro del que nunca se separa. Cuando te miras en sus ojos ves el infinito puro y la eternidad, y a ti mismo una y otra vez, porque los vampiros no tienen imagen y él no se refleja en tus ojos. Por eso eso no le gustan las cámaras, por eso le gustan las aguas turbulentas de los ríos. Luego se vuelve a poner las gafas y te dice algo amablemente, algo como un cumplido que no puedes comprender, con una voz tan dulce que no parece suya, y desaparece entre las sombras de los que viajan con él. Tal vez es simplemente un agradecimiento por la sangre que sudamos en cada uno de sus conciertos y que le da la vida, o una simplea advertencia para que le sigamos admirando de lejos, sin acercarnos demasiado, no nos vaya a morder de verdad. Como la fábula de la polilla y la llama, como el mito de Ícaro y sus alas de cera volando hacia el sol...

kuratti dijo...

Joder, todo eso pasó. Vaya expedición, vaya movida inolvidable. Si Dylan no aparece, tendremos que inventarlo.

trentoirredento dijo...

Hey Gipsy Gal!!! Bienvenida!!! Que alegria que te pases por aqui!!!

Gypsy Gal dijo...

Yo, hasta que no me entere de qué va eso del vámpiro, no me muevo de aquí...

:/

Anónimo dijo...

el vampiro es un tio que vino a la cola de Avila que simulaba ser un vampiro y era British la gracia de todo es que Valentin en vez de decir Vampiro dijo Vámpiro, es lo que te pierdes por ir de enchufa ;)